El cesto de la Música.

Tod@s sabemos que la música es importantísima para el desarrollo de los bebés a nivel intelectual, auditivo, sensorial, del habla y motriz. En contacto con ella se ríen, interactuán, se comunican, se divierten!!.

La música les ayuda al desarrollo de la concentración, mejora su capacidad de aprendizaje, estimula la expresión  corporal, les invita al movimiento rítmico y a controlar los movimientos  de su cuerpo, coordinación  y motricidad gruesa.

Iniciarles en la música en casa es muy fácil!! sólo hay que poner a su alcance algunos instrumentos para que experimenten con ellos!.

La idea es que sean lo más realistas posibles, de su material original y no de plástico de juguete, y sólo cuenta si hay que  hacerlos sonar, no vale la típica trompeta que le das a un botón y suena una música, es para que ellos sean los que la produzcan.

Desde bien pequeña hice para Noa un cesto musical. Poco a poco hemos ido incorporando instrumentos, y hoy en día tenemos un montón!! Son éstos.

La guitarra, creo que es el instrumento preferido de Noa, la coge muchísimos días y canta canciones que se sabe o se las inventa, se sube en sillas y nos hace conciertos a nosotros y a sus muñecos!. Creo que tod@s los niñ@s deberían tener una, así que si no la tenéis haceros con una, os la recomiendo totalmente.

 

Flautas, las dos que tenemos son de émbolo para cambiar el tono, la primera de madera y la segunda de bambú. Me parecen mejores que las de agujeros por el momento ya que sólo saben soplar y si no sería demasiado estridente!

Claves y castañuelas, de madera también, ambas tienen un sonido agradable al chocarlas, son tan fáciles que Daniel también las utiliza.

Silbatos, quizá los más difíciles de usar, porque de muy pequeña no le es tan fácil echar un chorro tan fuerte para que suenen, pero poco a lo va consiguiendo, para desgracia de mis oídos! sí, odio los silbatos, pero todo sea por la educación musical ; )

El tambor, la pandereta con mango, las maracas y el triángulo los compré en un pack que salió en Lidl y son un acierto total, de muy buena calidad. El tambor es de  madera y tiene un agujero para cogerlo mejor, su sonido es muy agradable, igual que la pandereta. Las maracas llevan esas bases para dejarlas de pie, lo cual es maravilloso para exponerlas y que las vean y las agarren. El triángulo es de metal. Suena muchísimo! Estos 4 los maneja Daniel a sus 9 meses perfectamente, el sonido del triángulo le encanta, siempre sonríe cuando lo escucha!.

  

La carraca que tenemos es un poco pequeñita, tenemos que hacernos con una más grande, pero de momento nos sirve como un instrumento más.

 

Noa descubrió una armónica en casa de sus abuelos y le encantó, su abuela enseguida le compró una en tamaño mini que agarra fenomenal con sus manitas. La verdad es que el sonido es maravilloso y es muy fácil de tocar ya que suena tanto si soplas como si aspiras.

El xilófono, este es otro de los instrumentos estrella, nos lo regalaron para el primer cumple de Noa y desde entonces lo hemos usado muchísimo, creo que es de las pocas cosas que no me gusta en su versión madera, que casi no suena, éste tienen las tablillas de metal y el sonido es como de campanillas, es de imaginarium aunque lo hay igual de otras marcas, el palo es de plástico pero súper anatómico para agarrarlo y por detrás trae unas pestañas para sujetarlo y que no se pierda. Además viene con varias canciones con las notas por colores para poder interpretarlas sin saber solfeo. Otro de los instrumentos que le encantan a Daniel, lo coge y lo lleva por todas partes,  agarra el palo y lo aporrea, y se parte de risa al hacerlo sonar. Un 10!

El xilófono redondo, todo un descubrimiento! no lo conocía pero cuando escuché como sonaba tuve que comprarlo! además éste está hecho de manera artesanal por chavales con discapacidad de una ONG. Se dan vueltas por dentro y es un sonido en cascada espectacular, muy parecido al árbol musical Waldorf.

Esta bocina es nuestra última incorporación, es de las del decathlon para ponerlas en las bicis pero hace un sonido tan original que nos la hemos quedado para el cesto musical.

Estos dos tenían que estar aquí porque son las dos cosas que con diferencia más les han gustado a mi hija y a mi hijo de bebés, ambos son de imaginarium y creo que están descatalogados , pero es que les vuelven locos. El sonajero es nuestro salvavidas en el coche, Daniel se puede pasar todo el viaje agitándolo.

La pandereta que está la pobre ya muy desgastada no es que suene demasiado, es de plástico y es un sonido como seco, pero les vuelve locos! Ellos que nunca han llevado chupete llevan la pandereta colgada del chupetero todo el día.

También he creado alguna vez un espacio musical completo en la estantería de la habitación sobre todo para que Daniel lo vea más organizado.

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Pues ya sabéis, un buen recurso que les invita a la experimentación  y aprendizaje  libre. Tenerlo siempre en un lugar donde puedan cogerlo cuando quieran y veréis el juego que da. Todos los peques que vienen a casa siempre acaban cogiendo algún instrumento!.